Dossier Nestlé:la teoría de la conspiración

      

La ciudad de São Lourenço, en el sur de Minas Gerais, una de los más famosas localidades hidrominerales del país, viene siendo víctima de una criminal conspiración, liderada por la multinacional Nestlé, que está poniendo en riesgo el futuro de sus medicinales y curativas aguas minerales.

Desde las primeras denuncias, fueron necesarios seis meses de investigaciones para que las denuncias pudiesen ser confirmadas.

El Movimento de Cidadania pelas Águas, durante ese período, enfrentó toda suerte de presiones y ataques, pero no se intimidó en ningún momento con las tentativas de ridiculizar y sabotear sus investigaciones y estudios.

Inicialmente, todo no pasaba de una mera sospecha de que pudiese estar ocurriendo un exceso en la explotación de nuestras aguas minerales. Hoy, tenemos la confirmación de un vergonzoso escándalo, en el que mentiras, omisiones y fraudes dieron origen a daños ambientales irreversibles y a gravísimos crímenes contra las leyes brasileñas.

Nuestras sospechas iniciales aparecieron como tímidas suposiciones, cuando constatamos a lo largo del tiempo la gravedad de las acciones ilegales y criminales que estaban ocurriendo en nuestra ciudad con la complicidad de gobernantes y órganos fiscalizadores.

Los órganos de fiscalización mentían, las autoridades municipales, estaduales y federales se omitían y, a todo esto, los directores de Nestlé violaban las leyes seguros de su impunidad.

Nuestras aguas minerales estaban llegando a las fuentes débiles y con pérdida del sabor original, originando reclamaciones en los habitantes e insatisfacción en los turistas que tradicionalmente procuraban la ciudad para tratamientos de salud. Aquello que era comprobado físicamente, era sistemáticamente negado por Nestlé, que intentaba encubrir con maniobras subterráneas y la inyección artificial de gas, el desastre de la extinción del agua conteniendo magnesio y de los últimos suspiros de la Fuente Vichy.

El Movimiento de Cidadania tomo fuerza a partir de la divulgación pública del informe de la Compañía de Investigación de Recursos Minerales (CPRM por sus siglas en portugués), que admitía la posibilidad de que estuviese ocurriendo una superexplotación de nuestras aguas minerales.

El 25 de marzo de 2001 se realizó el Encuentro por las Aguas y la población, concentrada frente al Parque das Águas, exigió explicaciones sobre lo que estaba sucediendo con nuestras aguas minerales. La respuesta de Nestlé fue inmediata, a través de una nota con aclaraciones repleta de mentiras, que intentaba desestabilizar el Movimento de Cidadania. En su comunicado a la población, Nestlé, apoyada en un laudo inconsistente y tendencioso de la FEAM, órgano fiscalizador estadual del medioambiente, intentó alejar cualquier posibilidad de riesgos sobre el futuro de las aguas, al mismo tiempo que intentaba transferir responsabilidades hacia aquellos que estaban agitando el tema, que serían los responsables de perjudicar el turismo y el futuro económico de la ciudad.

La maniobra de Nestlé no dio resultado, pues la evidencia de las pruebas hablaba más alto que algunas mentirosas e infundadas acusaciones. Pero la intención de la estrategia usada fue rápidamente percibida, cuando se descubrió que Nestlé no estaba dispuesta a discutir el tema por el simple hecho de que explotaba de forma irregular y criminal una concesión de una explotación mineral, violando las leyes federales y degradando reservas ambientales.

La audiencia pública del día 30 de abril de 2001, realizada en el plenario de la Cámara Municipal de São Lourenço y promovida por la Comisión de Turismo Industria y Comercio de la Asamblea Legislativa de Minas Gerais, terminó transformándose en un gran foro de debates sobre la explotación de nuestras aguas minerales, debido a la indignación de los diputados estaduales que componían la Comisión, frente a las denuncias presentadas por el Movimento de Cidadania pelas Aguas.

Desde el día 4 de abril, el Ministerio Público había abierto un proceso para investigar las denuncias contra Nestlé, el apoyo político recibido a partir de esa audiencia pública, fortaleció la movilización popular en la ciudad y amplió nuestras fronteras dentro del país.

Una nueva audiencia pública provocada por el Movimento de Cidadania y promovida por la Cámara Municipal se realizó el 7 de mayo, reuniendo autoridades municipales, estaduales y federales, además de la dirección de Nestlé, la que debería ofrecer aclaraciones a la población de São Lourenço sobre las denuncias que venían efectuándose a partir de las informaciones contenidas en el documento de la CPRM.

A pesar de los prolijos discursos, en un lenguaje inaccesible para el plenario, Nestlé no consiguió encubrir los desmanes que venía cometiendo, ni los órganos fiscalizadores pudieron esconder su complicidad con los crímenes que estaban siendo cometidos por la empresa.

A todo esto, las investigaciones que venían siendo conducidas por el Promotor Público y que contaban con la participación directa y efectiva del Movimento de Cidadania, en una sintonía perfecta entre la fuerza de la ley y el poder de la ciudadanía, venían poniendo al descubierto una sucesión de irregularidades y actos ilícitos, a pesar de las protestas de inocencia de Nestlé y de los desmentidos de los órganos fiscalizadores.

Las sospechas iniciales comenzaron a ganar consistencia con el descubrimiento que Nestlé utilizaba un artificio prohibido por ley, para la fabricación de su Pure Life, un agua con agregado de sales que es la niña de los ojos de la empresa, con la cual pretende asumir el control del agua potable del planeta.2 Despreciando el Código de Aguas Minerales, que prohibe la alteración de la composición química de las aguas minerales, cuando estas son embotelladas y colocadas para consumo de la población, Nestlé por su cuenta y riesgo pasó a desmineralizar nuestras aguas minerales para utilizarlas en la producción de su agua con agregado de sales. Con esto, la compañía desconoció una ley federal que exige un tratamiento diferenciado para las aguas minerales, que deben ser tratadas como productos medicinales, a diferencia de las aguas subterráneas comunes, para que preserven sus propiedades químicas curativas.

Esos dispositivos legales, contenidos en el Código de Aguas Minerales, que procuran proteger nuestros ricos manantiales, contrarían los intereses económicos de Nestlé, que no tiene interés en el mercado de aguas minerales y si en el agua potable de mesa, que la compañía considera la inversión más lucrativa, en un mundo donde el agua está corriendo riesgo de extinción. Por eso mismo, se estima que 2/3 de las aguas potables del planeta ya están bajo control de Nestlé, con diversos nombres fantasías, que no esconden la verdad pero distraen nuestra atención.

Por consiguiente, la ganancia fue la mayor responsable por el descubrimiento de las acciones ilegales de Nestlé en el Parque de Aguas de São Lourenço. La explotación de más de medio millón de litros de agua mineral por día, retirados del subsuelo a la fuerza por bombas de succión de gran potencia, no podía permanecer oculta por mucho tiempo más.

Contando con la connivencia de los órganos fiscalizadores, que con sellos y firmas disfrazaban informes y autorizaciones con sus siglas inútiles, Nestlé facturó millones de dólares a costa del empobrecimiento de nuestras aguas minerales y de nuestra ciudad.

La superexplotación ya no es más una suposición, pues el proceso de fabricación de la Pure Life confirma las sospechas iniciales y, más que esto, provoca una indignación todavía mayor por el hecho de ser fruto de un crimen contra el patrimonio de la ciudad y un acto de desprecio por nuestras leyes y por nuestra justicia.

Históricamente, todo comenzó cuando a Nestlé, al inicio de la década del 90, asumió el control accionario de Perrier, hasta entonces propietaria de nuestro Parque de las Aguas y legalmente autorizada para la explotación de las aguas minerales. Pese a su alegato que fue por acaso que el Parque de São Lourenço llegó a sus manos y que Nestlé no hace más que usar de su derecho de posesión, una investigación internacional trae a tierra ese alegato, comprobando que es una acción planeada y muy bien orquestada, la obtención del control de todas las fuentes de agua potable del mundo en los próximos 5 años.

Descartado el azar, quedan los hechos verdaderos extraídos de los procesos, concesiones e informes, que comprueban la responsabilidad de Nestlé, de haber iniciado la producción y comercialización de su agua Pure Life de forma irregular, sin autorización de los órganos competentes y a través de un proceso de desmineralización prohibido por ley.

Descubierto el fraude, ya en 1997, el DNPM prohibió el uso del agua del Pozo Primavera para la producción de la Pure Life, con base en el Código de Aguas Minerales, Decreto-Ley Nº 7841 del 08.08.1945, que prohibe cualquier alteración en la composición química de las aguas minerales con el objetivo de preservar su acción medicinal.

En la época, Nestlé fue intimada a comparecer ante el DNPM en Brasilia, donde comenzó un triste episodio en la historia de las aguas minerales de nuestro país. Después de negociaciones y discusiones, prohibiciones y recursos, el DNPM no tuvo otra salida que mantener la prohibición de la desmineralización del agua del Pozo Primavera.

Contrariando sus atribuciones básicas de cuidar las riquezas minerales de nuestro país, el DNPM se sujetó a un artificio de Nestlé y acató la subordinación del acto de explotación ilegal del Pozo Primavera a una resolución de la Vigilancia Sanitaria, que trata de la fabricación de agua potable con aditivo de sales minerales. Abdicando de su deber de fiscalizar el origen del producto embotellado y comercializado, el órgano se eximió de la responsabilidad de alertar a Vigilancia Sanitaria que el producto presentado por Nestlé con el nombre de Pure Life, era obtenido a partir de aguas minerales subterráneas y, por lo tanto, no podría ser registrado y aprobado por aquel órgano del Ministerio de Salud.

Coincidentemente, Vigilancia Sanitaria trató de emitir dos resoluciones simultáneas pero independientes una de otra, la 309 y 310, conteniendo exigencias legales y prohibiciones reglamentarias, sólo que redactadas de forma ambigua y omisa en relación a una cuestión de fundamental importancia para el respeto del Código de Aguas Minerales, el origen del agua con adición de sales no podría ser un pozo o fuente de aguas minerales. Las dos resoluciones crean una brecha por la cual penetró Nestlé con su Pure Life: la permisividad estimulada por las resoluciones pueden haber llevado a Nestlé a sentirse segura y no respetar el Código de Aguas Minerales, pero fue la omisión de dos órganos fiscalizadores, DNPM y Vigilancia Sanitaria, que consolidó la acción ilegal y criminal, no apenas contra la ciudad de São Lourenço, también contra toda la nación brasileña.

La omisión del DNPM es todavía mayor por admitir que otro tipo de producto no mineral fuese producido a partir de una concesión de explotación mineral, de donde solamente aguas minerales podrían ser extraídas, embotelladas y comercializadas. La acción de impedir la desmineralización cabría al DNPM, que hizo la vista gorda, pasando para Vigilancia Sanitaria la responsabilidad de aprobar lo prohibido, juzgándose así a salvo del procedimiento criminal de Nestlé.

Ahora, cuando fueron confrontados con la ley e interrogados por el Ministerio Público, si habían autorizado a Nestlé a desmineralizar el agua del Pozo Primavera, esos dos órganos federales respondieron que no dieron esa autorización e intentaron inducir al Promotor en que fue la resolución 309 la responsable por la iniciativa de Nestlé de hacer lo que bien entiende. Sin embargo, ninguno de los dos órganos consigue explicar como es posible encuadrar en una resolución una actividad que no respeta una ley federal. El crimen de prevaricación está configurado, cabiéndole a la justicia señalar a los verdaderos culpables.

Néstle, sin duda aprovechó la zona de sombra creada por la incompatibilidades de las áreas de actuación de dos órganos fiscalizadores y trató de concluir por sí que la resolución Nº 309 era más que suficiente para respaldar el no acatamiento a una ley federal. Todo esta corriendo bien, hasta que un grupo de ciudadanos de São Lourenço resolvió complicar los planes de la empresa, denunciándolos a la sociedad y al Ministerio Público.

Debido a la presión que el Ministerio Público pasó a ejercer sobre el DNPM y Vigilancia Sanitaria, Nestlé decidió cambiar su discurso al sentirse amenazada, sólo que en su tentativa de zafar de las acusaciones cometió un ilícito más, al mentirle a la Cámara Municipal de São Lourenço, en respuesta a una pregunta sobre el origen de Pure Life, declarando que el agua del Pozo Primavera, de donde es extraída, no es de agua mineral.

Esa afirmación, sin ninguna base técnica, administrativa o legal es otro acto criminal, por intentar confundir al Poder Legislativo, dirigiéndole mentiras de forma cínica e irresponsable. Esta no es la actitud que se podría esperar de una empresa seria.

Nuestros órganos fiscalizadores tampoco fueron serios. Y mucho menos nuestros gobernantes, electos para cuidar de nuestro patrimonio público, del cual el agua mineral es la mayor de todas nuestras riquezas.

La desaprensión de las autoridades fue criminal y tan grave como la acción predatoria de la empresa. Las investigaciones han revelado irregularidades en todos los niveles, desde leyes federales a códigos de obras municipales que no se respetaron.

Algunas obras fueron ejecutadas sin licencia previa, fueron realizadas construcciones en áreas prohibidas y cometidos crímenes ambientales con la aquiescencia de nuestros gobernantes.

El parque industrial de Nestlé, situado en el interior del Parque de las Aguas, hiere todos los dispositivos de las leyes ambientales, arremete los códigos de obras municipales y amenaza el futuro de una de las regiones más privilegiadas del planeta, donde ocurre una rara concentración de fuentes de aguas minerales, con composiciones químicas diversas.

El dossier de Nestlé reúne una infinidad de documentos que comprueban fraudes, crímenes ambientales, desobediencia a las leyes, farsas, mentiras y tramoyas. Todos ellos serán usados por el Ministerio Público cuando llegue el momento, que está muy próximo.

La conspiración de Nestlé contra la ciudad de São Lourenço está con sus días contados. Los culpables serán todos denunciados y procesados a través de acciones públicas y administrativas.

Nestlé, que en la década del 70 ya fuera condenada en su país de origen, Suiza, por prácticas abusivas contra las poblaciones carentes de los países más pobres, también lo será en Brasil, porque aquí también existen leyes, pese a que la empresa piense lo contrario. El pueblo de São Lourenço conmina a Nestlé a desmontar su circo de la Pure Life, a colocar sus máquinas de última generación debajo del brazo e ir a procesar su osmosis oculta en otra parte. São Lourenço es tierra de agua mineral de verdad y solo pueden estar aquí aquellos que aman y preservan ese tesoro sagrado que la naturaleza nos concedió. El exceso de ambición es una constante amenaza de contaminación de nuestras aguas.

Movimento de Cidadania pelas Águas

Primavera 2001

Traducción:

Enildo Iglesias

Rel-UITA

 

         NOTAS


1 Ver el artículo ¡Aguas con el agua! (Nota del traductor)

2 También Coca-Cola y Pepsi-Cola están en este negocio. Pepsi lanzará al mercado estadounidense una versión vitaminizada de su agua embotellada Aquafina. Por su parte, Coca-Cola anunció que agregará vitaminas, minerales y saborizantes a su agua Dasani, que pasará a llamarse Dasani Nutriwater. En primera instancia serán cuatro versiones: Limón Mandarina para la "fortaleza de huesos", con calcio, magnesio y vitamina B. Otras versiones incluyen "Pera Pepino" para el "balance", con vitaminas B y C y "Mandarina Naranja" para la "inmunidad" con vitamina C y zinc. (Nota del traductor)

 

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